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18 February 2019 Sección Bibliográfica
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Abstract

La Sección Bibliográfica de Ardeola publica reseñas breves de publicaciones recibidas en la biblioteca de SEO/BirdLife. Estas reseñas se realizan desinteresadamente por un conjunto de colaboradores. Las reseñas son normalmente solicitadas por los editores a los colaboradores, aunque otras adicionales pueden ser consideradas para su publicación.

Las reseñas expresan las opiniones de los revisores, de modo que no reflejan necesariamente la opinión de los editores o de SEO/BirdLife.


Chile es, sin duda, uno de los países de América del Sur mejor cubiertos en cuanto a bibliografía sobre avifauna se refiere destinada a los aficionados a la observación de aves. Cuando estuve 17 días disfrutando de las aves de este país, en el año 2015, me empapé con la bibliografía disponible por aquel entonces. Sin duda la obra de referencia en ese momento era la conocidísima Birds of Chile (2003), de Álvaro Jaramillo e ilustrada por Peter Burke y David Beadle, publicada inicialmente por Christopher Helm y que fue magníficamente traducida y publicada en castellano por Lynx Edicions a partir del año 2005 bajo el título Aves de Chile. Pero es que, además, de ese mismo año había publicaciones específicas sobre las aves de varios de los puntos más míticos de este país sudamericano como eran los volúmenes Aves de Torres del Paine (2003), de Enrique Cove y Claudio Vidal, publicado por Fantástico Sur Ed. y Birds of Patagonia, Tierra del Fuego and Antarctic Peninsula: The Falkland Islands and South Georgia (2003) de los mismos autores y editorial que el anterior. Para completar el elenco bibliográfico se publicó un nuevo libro unos años después que los anteriores, A Wildlife Guide to Chile (2008), de Sharon Chester y publicado por Princeton University Press. Esta ya es una guía general que abarca no solo al mundo ornitológico del país sino a todo un abanico de vida, tanto botánica como animal.

Para el viaje que realicé con mis compañeros a finales del 2015 consulté algunos de estos volúmenes y, además de recoger información de interés para nuestros días en Chile, decidí que mi guía de campo para el país fuera la de Jaramillo ya traducida por Lynx Edicions en una reimpresión en 2015, lo que sin duda es un éxito para esta editorial española.

En este año 2018 tenemos una nueva guía para el país, la que nos ocupa. Es, sobre todo, un libro para apoyarnos en la identificación en el campo, no una gran y voluminosa obra de consulta. Está realizada por dos grandes expertos, tanto en identificación de aves como en publicación de libros y otros artículos ornitológicos. Para empezar, Steve N. G. Howell es conocido por la autoría de multitud de obras de gran calado en la comunidad ornitológica americana, como son A Guide to the Birds of Mexico and Northern Central America (OUP, 1995), Hummingbirds of North America. A Photographic Guide (Princeton University Press, 2003), Gulls of the Americas (Houghton Mifflin, 2007), Molt in North American Birds (Houghton Mifflin, 2010), Petrels, Albatrosses and Storm-Petrels of North America (Princeton University Press, 2012) o Rare Birds of North America (Princeton University Press, 2014). Todos ellos de gran éxito y algunos ya difíciles de encontrar en el mercado por estar sus ediciones agotadas.

Por otra parte, Fabrice Schmitt es un gran experto en la avifauna chilena ya que vivió 10 años en aquel país donde fundó la revista ornitológica digital La Chiricoca, entre otras cosas en las que trabajó con aves sudamericanas.

Como ya he dicho, este volumen tiene un tamaño, peso y manejabilidad ideales para utilizarlo como guía de campo. En sus poco más de 200 páginas nos ofrece nada menos que más de 1.000 fotografías, todas tomadas en ambientes reales para cada especie y en varias posiciones (posadas, en vuelo, comiendo, nadando, etc) y condiciones de luz. Esto nos ayuda a conocer y poder identificar una especie en el campo cuando la tenemos delante o cuando apenas hemos percibido un segundo de la misma. Las nuevas técnicas de fotografía digital de alta calidad permiten obtener un material infinito para casi el 100% de las especies que trata la obra. Dignas de mención son, por ejemplo, las láminas que tratan las aves marinas -como no podría ser de otra manera para un autor como Howello las anátidas, con multitud de material para albatros, petreles, paíños, págalos, patos, gansos y limícolas. Muchas de las fotos vienen acompañadas, además, de etiquetas y flechas que ayudan a desvelar algunos de los rasgos de identificación claves para cada especie. Y también, en algunos otros casos, trata plumajes juveniles, primeros inviernos, plumajes intermedios, adultos, subespecies o variaciones individuales. Dignas de mención son algunas de las fichas de albatros, como para los casos de albatros ojeroso, albatros de Salvin o albatros de Buller con aves en vuelo de varias edades y multitud de flechas indicando claves de identificación, o como desgrana el caso para el paíño pincoya, entre otros muchos ejemplos que podría dar. Todas las rapaces, salvo algún caso muy puntual, aparecen posadas y en vuelo como debe de ser ya que a estas aves las observamos, en la mayoría de las ocasiones, surcando los cielos. Pero todas las especies de todas las familias de aves chilenas están magníficamente ilustradas mediante fotografías, unas de mayor y otras de menor calidad pero todas ellas merecedoras de aparecer por aportar un diagnóstico claro para la identificación. No es un libro de fotos espectaculares, es un libro de fotos técnicas para ayudarnos en la identificación de aves en el campo. Palomas, loros, rapaces nocturnas, vencejos, colibríes, pájaros carpinteros, mineros, bandurrillas, churretes, canasteros, tapaculos, tiranos, golondrinas, fringílidos, etc, están tratados de una manera muy completa.

A cada ficha fotográfica para cada especie la acompaña un pequeño texto también con claves de identificación y otra información como: área de distribución en el país, estatus en Chile, hábitat, fenología, claves de plumaje, vocalizaciones, etc. Aunque apenas son unos renglones, nos basta para sumar datos que nos ayuden a identificar la especie que tenemos delante, junto a las fotografías.

Aparte de la parte orientada a la ayuda en la identificación propiamente dicha, el libro tiene una estructura inicial donde nos muestra un mapa completo del país con todas sus divisiones políticas el cual, en las páginas siguientes, es desgranado en tres partes: Norte de Chile, Centro de Chile y Sur de Chile, a partir de los cuales nos describe el tipo de hábitat para cada región, así como las especies que podemos encontrar en cada una. También tiene un pequeño capítulo de taxonomía donde nos indica que los nombres en inglés se han seguido según la recomendación de IOC (Gill & Donsker, 2017) salvo para algunos casos en que ellos mismos han nombrado a alguna especie, según explican, por razones de distribución según los recientes cambios taxonómicos.

Sin duda, esta guía está orientada a todo tipo de aficionados que acudan al país en busca de sus magníficas aves, ya sean principiantes o expertos. Además, ayuda con muchas especies de países vecinos como Argentina, Bolivia y Perú.

Para mí, y según mi experiencia en el país, Birds of Chile. A Photo Guide hubiera sido de una ayuda magnífica para aquellos maravillosos días que pasé, junto a amigos, detrás de las aves chilenas. Aves que se esconden, además, en algunos de los paisajes más impresionantes del mundo como son el desierto de Atacama, la cordillera de los Andes, la isla de Chiloé, el volcán Osorno, el Parque Nacional Torres del Paine, el estrecho de Magallanes, Tierra del Fuego o Cabo de Hornos.

Así que no me cabe duda de que este volumen será ideal para todos aquellos que tengan pensado ir en busca de las aves de este país sudamericano.


Publicado como un empeño personal del autor, Eugeniusz Nowak, que trató de publicar el libro sin éxito antes en otras editoriales, esta es una obra ciertamente original y peculiar. Trata de las vidas de ornitólogos y naturalistas prominentes que comparten haber vivido bajo los regímenes autoritarios de la Alemania nazi, de los partidos comunistas de Europa y Asia, o bajo el mandato autoritario de la Rusia de los zares en Polonia, los países bálticos y la propia Rusia, durante el final del siglo XIX y durante la primera mitad del siglo XX. Con esta investigación de un amplio abanico de personalidades ornitológicas, unas más célebres, otras más desconocidas, Nowak trata de sacar a la luz hasta qué punto muchos científicos tuvieron que trabajar bajo unas condiciones terribles, pero a pesar de ello fueron capaces de generar conocimiento. Se trata de un intento de revalorizar las figuras hoy algo olvidadas de una generación que tuvo que vivir auténticos infiernos en ocasiones, como lo prueban los casos de los que estuvieron internados en campos de concentración.

La obra original está escrita en alemán, del que se ha traducido este libro. A pesar que la editorial es inglesa, y que los traductores son nativos, se percibe un resultado final poco pulido en algunos textos, que tienen una impronta muy clara del idioma original. Quizás se podría haber adaptado mejor el texto. No obstante, es una redacción legible que nos permite descubrir las azarosas vidas de los que en esos tiempos tenían que abandonar a veces sus carreras para sobrevivir, reanudándola después en otras ciudades o países, en esos tiempos convulsos.

La lista de nombres es larga, incluyendo desde grandes efigies de la ornitología, como Erwin Stresemann, al que se le dedica el primer capítulo, como uno de los más importantes ornitólogos del mundo de la primera mitad del siglo XX, para luego entrar en los casos específicos, dividiendo los capítulos en estas secciones: (2) War, East Prussia, Siberia, Auschwitz (3) Fugitives, Displaces Persons, Émigrées, Prisoners (4) Living and Working in a World Full of Danger (5) Between Internal Exile and Conformity (6) A Look into the Past, into the World of Espionage, and at the Present y (7) Professor Ernst Schäfer.

A mi siempre me ha interesado el aspecto humano que se esconde detrás de una obra. Ha habido escritores de grandes obras en literatura, como Louis-Ferdinand Céline, Camilo José Cela o Josep Pla, por mencionar algunos con una vida controvertida, que te permiten comprender en parte su evolución como escritores. En el caso de los ornitólogos, poco es conocido sobre sus biografías, más allá de las poco originales necrológicas que se publican cuando fallecen, normalmente hablando solo de la obra, pero poco de la persona. Muchas veces me habría gustado conocer más de cómo era una persona detrás del ornitólogo del que, normalmente, ya conozco la obra o buena parte de ella. Nowak se dedica precisamente a ello, a explicarnos cómo fueron esas personas, y sus vidas, tanto como ha podido averiguar. Para ello no solo ha contactado con personas del entorno de los biografiados, sino que además ha viajado por los lugares donde discurrieron sus vidas, y en ocasiones comenta sus propias impresiones de los que pudo conocer, caso del mencionado Stresemann.

Entre los más famosos que son biografiados en esos capítulos, aparecen además del pope alemán ya mencionado, el padre de la ornitología china Tso-hsin Cheng (a quien Per Alström y coautores dedicaron hace poco el nombre de Locustella chengi, véase Integrative taxonomy of the Russet Bush Warbler Locustella mandelli complex reveals a new species from central China. Avian Research 6.9), Konrad Lorenz, Charles Vaurie, Richard Meinertzhagen (¡sobre quien han corrido ríos de tinta por sus fraudes!), el considerado padre de la ornitología india, Salim Ali (a quien de nuevo Per Asltröm y coautores honran dedicándole el nombre de una especie, Zoothera salimalii, véase Integrative taxonomy of the Plainbacked Thrush (Zoothera mollissima) complex (Aves, Turdidae) reveals cryptic species, including a new species. Avian Research 7.1), o Ernst Schäfer, que publicó importantes estudios sobre la biogeografía de las especies neotropicales.

Pero quizás lo más interesante es descubrir los casos en los que hubo ornitólogos castigados por los nazis, internados en centros terroríficos como Auschwitz, donde se encontraron con la crueldad de los carceleros de la SS. Algunos de los ornitólogos con pasado nazi aparecen en fotografías, reuniendo así las caras de una serie de personas entre las que se halla Günther Niethammer, que fue guardia en el campo de exterminio de Auschwitz. Todo eso ya era conocido, pero es turbador ver a Niethammer con su uniforme cuando era joven. Fue incluso la base de una novela, Die Vogelwelt von Auschwitz, de Arno Suminski. Niethammer se dedicó a estudiar pájaros en los alrededores de Auschwitz mientras hizo de carcelero. Nowak hizo un trabajo detectivesco sobre la figura de Niethammer, a quien incluso contactó en vida. Fue capaz de averiguar en qué archivo se hallaba una copia del informe que tuvo que redactar para los jueces polacos que lo procesaron tras la guerra, donde describió en un documento de 146 páginas su vida. En el libro resume este informe, tras consultarlo en el archivo.

Nowak no solo visitó archivos, ornitólogos aún vivos, parientes cercanos, amigos, gente que pudiera dar su testimonio, sino además los campos de concentración, los gulags, las cárceles donde algunos padecieron lo indecible. Un trabajo enorme el de Nowak de reunir literatura epistolar, opiniones, documentos, fotos…

Es un libro de enorme interés para todo el que tenga afán por la historia de la ornitología. Detrás de algunos nombres se revelan personalidades extraordinarias a veces, o miserias y mezquindad otras. La vergüenza de algunos de haber sido arrastrados por ideologías totalitarias en su juventud pero que años después reconocían como un gran error en sus vidas, aunque también la arrogancia del que no quiere reconocer lo que fue, como la descripción del asesino de Wilhelm Schuster en Auschwitz, el SS Wilhem Schubert, quien fue entrevistado por Nowak en su domicilio en 2005. Allá conservaba retratos de su juventud enfundado en el uniforme de las Waffen-SS en medio del comedor, con su Cruz de Hierro, junto a retratos de Adolf Hitler, Rudolf Hess y Herman Göring. Tantos años después, seguía siendo un nazi convencido.

Sería de mucho interés que alguien tuviera la paciencia y el tiempo para acometer un proyecto así sobre los ornitólogos españoles de los siglos XIX y XX. Algunos artículos dispersos de Xavier Ferrer sobre ornitólogos catalanes de finales del XIX y principios de siglo XX han salido ya, así como revisiones de algunas figuras como la biografía de José Antonio Valverde, y parte de la de Bernis en Ardeola. Pero falta un análisis más completo. Antes de que expiren muchos de los que ahora están ya en esa fase final de la vida, para que puedan dar su testimonio.


Nos encontramos ante un libro académico recientemente publicado por la prolífica editorial global Springer. El objetivo de esta obra consiste en proporcionar conocimientos de última generación sobre los principales aspectos relacionados con la biología y conservación de las aves de presa. El prefacio menciona que la obra está destinada tanto a estudiantes e investigadores como a entusiastas de las rapaces en general, y como tal escribo esta reseña.

Los editores, José Hernán Sarasola, Juan Manuel Grande y Juan José Negro tienen en común su dedicación a las rapaces y el haber desarrollado parte de su carrera académica en la Estación Biológica de Doñana (CSIC). Para completar la obra han contado con un elenco de casi 40 autores internacionales entre los que predominan los afiliados a centros de investigación y organizaciones de los Estados Unidos y España, pero también de Argentina, Sudáfrica, Kenia, Filipinas, Canadá, Alemania, Francia, Holanda, Suiza y Reino Unido. Sus más de 500 páginas recogen 20 capítulos estructurados en tres partes, a saber, biología general, rapaces en entornos humanos y conservación.

La primera parte da cabida a temáticas típicas que incluyen filogenia y taxonomía, ecología del comportamiento, biología de la reproducción, dispersión y migración. Llama la atención aquí, por lo inusual del tema, un capítulo completo dedicado a las rapaces como dispersoras de semillas. El capítulo sobre filogenia, taxonomía y diversidad geográfica, liderado por David Mindell de la Universidad de Berkeley (California), alcanza de manera destacable los objetivos de la obra. Así, además de ofrecer una revisión completa de la clasificación de las rapaces diurnas, hace sugerencias novedosas para mejorar la objetividad de los rankings taxonómicos con especial atención a su aplicación en conservación. Identifica además futuras líneas de investigación y plantea cuestiones tan sugerentes como, por ejemplo, la posible existencia de especies de rapaces no reconocidas o descritas en la taxonomía actual. El resto de capítulos de esta primera parte resultan amenos, informativos y asequibles para los diferentes públicos. No obstante, puede percibirse una aparente descompensación entre la relevancia comparativa de algunos temas y el nivel de profundización que reciben.

La segunda parte del libro, dedicada a las “rapaces en paisajes humanos”, tiene una perspectiva amplia. Así, encontramos tanto información de carácter histórico (y prehis tórico) sobre la simbología de las rapaces en distintas civilizaciones, como capítulos dedicados a las rapaces en entornos urbanos y agropecuarios, toxicología, y datos técnicos sobre el impacto de las líneas eléctricas y las energías renovables. Cabe pensar que dentro de este último tema, el impacto de la energía eólica ha recibido escasa atención respecto a la cantidad de información disponible y la inquietud que este conflicto suscita. Por el contrario, resulta interesante que se traten otras formas de energía renovable como el biodiesel y los huertos solares, cuyo impacto potencial es menos conocido.

El grueso de la tercera y última parte del libro lo forman sendos capítulos dedicados al estado de conservación de las rapaces en el Neotrópico, Asia y África. En este punto, se echa inevitablemente en falta información referente a las tendencias poblaciones y la conservación de las rapaces en otras bioregiones del planeta, siendo Oceanía la que menor atención recibe en el conjunto de la obra. A continuación, Antoni Margalida y Darcy Ortega firman conjuntamente un capítulo sobre “los buitres del Viejo Mundo en un entorno cambiante”. Los autores revisan y sintetizan con acierto, entre otros asuntos, la crisis del diclofenaco en Asia y la encefalopatía espongiforme en Europa, para finalizar con una breve disertación sobre el futuro de este amenazado e icónico grupo de rapaces. El capítulo aglutina una prolija información cuantitativa no disponible más que de forma dispersa en otras fuentes. Se trata de un capítulo indispensable por tratar uno de los grandes retos actuales de conservación, no solo de las rapaces, sino del medio ambiente en general. El último capítulo del libro, por Richard Watson del The Peregrine Fund (Estados Unidos), está dedicado a “la conservación de rapaces en la práctica”. El autor revisa algunos de los casos prácticos más paradigmáticos sobre problemas y acciones de conservación de rapaces a nivel mundial. Watson incide también en algunos aspectos previamente tratados en el libro, como la importancia de la filogenia o la crisis de los buitres.

El interés y conveniencia de este trabajo en su conjunto es indiscutible. De hecho, resulta llamativo que un grupo tan carismático y estudiado como las rapaces no contase con un libro de estas características desde la publicación en 1979 de la obra de referencia por excelencia Population Ecology of Raptors por Ian Newton.

En general, los autores han afrontado con éxito el reto de alejarse de su zona de confort, frecuentemente establecida en torno a un número reducido de especies y región geográfica concreta, para abordar sus especialidades desde una perspectiva global.

Sin duda, la diversidad de autores incrementa el interés y alcance del resultado. Si bien es cierto que, en algunos apartados, se echa en falta la homogeneidad, equilibrio y carácter propio de las monografías escritas por un número reducido de autores, como por ejemplo, en el anteriormente mencionado trabajo de Newton. En este mismo sentido, la organización de los capítulos hace que determinados contenidos tiendan a solaparse. No obstante, cabe destacar aquí el trabajo de edición, gracias al cual el texto incluye llamadas a otros capítulos con información relacionada y complementaria.

Inevitablemente, las restricciones impuestas por el espacio y otras cuestiones prácticas, hacen que determinados aspectos de interés no hayan tenido cabida en una obra de un solo volumen. A los temas ausentes anteriormente mencionados, pudiera añadirse, entre otros, información referente a la fisiología de las rapaces. Echamos en falta también una mención al revolucionario papel que el big data producido a través de plataformas de ciencia ciudadana como eBird está llamado a desempeñar en el estudio y conservación de las rapaces.

Birds of Prey. Biology and conservation in the XXI century, constituye, tal como pretende, una obra de referencia autorizada. Esto queda evidenciado, por ejemplo, con la más reciente publicación del artículo seminal “State of the World's raptors: Distributions, threats, and conservation recommendations” (McClure et al., 2018, Biological Conservation, Vol. 227: 390–402), en el que los capítulos de este libro son citados hasta en seis ocasiones. No obstante, su elevado precio de venta al público hará que su uso y difusión queden en gran medida restringidos al ámbito académico.


Después de 18 laboriosos años en proceso de construcción, esta magnífica obra llega con los volúmenes I y II (paseriformes) cuando el proyecto cumple su mayoría de edad. Y es que el Handbook of Western Palearctic Birds no es un libro cualquiera, sino un auténtico revulsivo del conocimiento actual para los pájaros de dicha región, el Paleártico occidental.

Uno puede preguntarse el porqué de tantos años de trabajo y el porqué de su retraso en la publicación (que se había programado ya en más de una ocasión). La respuesta es clara: sólo hace falta ver la calidad de los contenidos. El trabajo, coordinado por dos de los ornitólogos más conocidos de nuestro tiempo, Hadoram Shirihai y Lars Svensson, ha consistido tanto en la búsqueda y selección de millares de fotografías para ilustrar todas las especies y plumajes posibles, como además en el estudio de más de 40.000 pieles de museo en las que se han tomado más de 700.000 medidas biométricas. Eso lleva su tiempo. Pero además, toda esta cantidad ingente de información se ha completado con las explicaciones. Adicionalmente, distintas personas han contribuido de forma clara a la revisión del libro, especialmente de las fotografías, cuya identificación, datación y sexado se ha debatido caso por caso. Y es que si se quiere algo bueno, se tiene que hacer bien. Debe mencionarse pues el trabajo realizado por los ayudantes. En especial, querría destacar en primer lugar la participación de cuatro ornitólogos españoles: José Luis Copete, Marcel Gil, David Bigas y Javier Blasco-Zumeta, que participaron muy activamente formando uno de los dos equipos de revisión de las fotografías. Además, José Luis contribuyó con otros aspectos de asistencia. La verdad es que poca gente, si alguna, se me ocurre que pudiera hacer mejor trabajo que este equipo. Cabe mencionar también al equipo nórdico, con Magnus Hellström, Aron Edman y Simon S. Christiansen. Alexander Hellquist, Steve Howell y Peter Pyle también fueron consultados. Nik Borrow, Guy Kirwan, René Pop y Nigel Redman asistieron en distintos aspectos del libro y muchos fotógrafos contribuyeron con sus fantásticas fotografías.

Después de todo este largo camino, finalmente salieron los dos volúmenes correspondientes a los paseriformes. Antes que nada es necesario recordar que el libro incluye partes del mundo que tradicionalmente se han excluido del Paleártico occidental, añadiendo todo Irán y toda la península Arábiga como cambios más remarcables al concepto habitual de dicha región. Esta inclusión de áreas geográficas, por supuesto, supone la aparición de más taxones en la obra de los que se esperarían con el concepto geográfico tradicional.

Los dos volúmenes empiezan con una larga introducción donde se introduce al trabajo realizado y el funcionamiento del libro. Además, se incluye una introducción a la datación y el sexado que es diferente en cada volumen, ya que incluye ejemplos de especies concretas que aparecen en uno o en el otro. En esta introducción se repasan conceptos básicos relacionados con la muda y se agrupan todas las especies en cinco estrategias de muda a nivel general que se comentan brevemente. Una imprescindible introducción a todo aquel dispuesto a adentrarse al libro

Cualquier especie registrada como mínimo diez veces en la región que trata el libro se incluye en la parte principal. Adicionalmente, se comentan 85 especies raras, repartidas en la parte final de los dos volúmenes. Cada una de las especies en la parte principal tiene distintos apartados: (1) nombres, una pequeña descripción general y un mapa con subespecies (si hay), (2) identificación, (3) vocalizaciones, (4) especies similares, (5) datación y sexado, (6) biometría, (7) variación geográfica, (8) notas taxonómicas (no en todas las especies) y (9) referencias

Los apartados (1) hasta el (4) son principalmente generales. Datación y sexado (5) describe la estrategia de muda y el reconocimiento de los distintos plumajes (en función de la edad y/o el sexo). La sección de biometría (6) corresponde a los datos tomados por Lars Svensson y algunos colaboradores en museos, y presenta distintas medidas biométricas separadas por subespecies (si hay). La sección de variación geográfica (7) trata sobre las distintas subespecies, con sus características principales y otra información. En algunos casos, con avances recientes en taxonomía o en los que los autores han tomado decisiones sobre como presentarlos, el apartado de notas taxonómicas (8) contiene la justificación de la terminología usada o previene nuevos cambios en el futuro. Cabe mencionar la presencia de un apartado de referencias específico de cada una de las especies, que es generalmente corto. Mi percepción es que es demasiado corto en algunos casos, dónde no he encontrado algunas referencias que sí esperaba. Sin entrar en detalles, sí cabe puntualizar el error en la citación en el carricero común Acrocephalus scirpaceus de Jiguet et al. (2015), que no existe, y que debería ser Olsson et al. (2016).

El libro tiene como objetivo centrarse en la identificación y la taxonomía. En relación con la identificación, se seleccionaron fotografías para ilustrar todos (o casi todos) los plumajes de todas las especies, edades y sexos diferenciables. Para la parte taxonómica se han revisado todas las especies y subespecies. Con dicho esfuerzo, los autores hacen propuestas taxonómicas basadas en su trabajo exhaustivo y elaboran el primer libro con mapas actualizados con la distribución de todas las subespecies reconocidas.

En mi opinión, los mapas son muy interesantes a nivel global pero creo que vale la pena señalar algunos errores. Por ejemplo, se cita la reproducción del mosquitero musical Phylloscopus trochilus en distintas localidades en España donde no se encuentra, o se da una distribución muy limitada del estrilda común Estrilda astrild en la península Ibérica, omitiendo áreas dónde está muy establecido (por ejemplo, en Cataluña). Aun así, la idea de mostrar los mapas delimitando las zonas donde habitan las distintas subespecies es un gran avance a su conocimiento. Si bien se puede estar de acuerdo o no con la taxonomía propuesta en este libro, todas las propuestas se encuentran bien justificadas en las notas taxonómicas, además que han sido cuidadosamente estudiadas por los autores. No dejan de sorprenderme, aún así, las distribuciones de algunas subespecies propuestas en este libro, como la eliminación de una de las subespecies ibéricas de mito Aegithalos caudatus taiti, que sería ahora sinónimo de macedonicus, y que dibuja un patrón geográfico un tanto interesante. Un caso similar lo encuentro con la subespecie del carbonero común Parus major corsus, que si bien justifica su presencia en Cerdeña y Baleares, además de Córcega, no se comenta en el texto nada sobre la extensa población en la península Ibérica. Ciertamente, esta obra va a ser una gran referencia para futuros estudios de subespecies. Me intrigan también la distribución de las subespecies del mirlo acuático Cinclus cinclus o el límite entre las subespecies hispaniensis y caesia del trepador azul Sitta europaea. Aunque (¡evidentemente!) no se han podido revisar totalmente a fondo todos y cada uno de los taxones en el museo y el campo, está claro que la propuesta es firme, y abre la puerta a nuevos estudios en más detalle. Incluso, durante el trabajo del HWPB se han propuesto nuevas especies, como es el caso de la alondra de Dunn, ahora separada en Eremalauda dunni y Eremalauda eremodites

Sin duda, las fotografías son otro gran atractivo del libro. Como comentaba, cada una de las imágenes ha sido revisada por un comité de distintos expertos, llevando los pies de foto a un gran nivel de detalle. De hecho, seguro que muchas de las imágenes han llevado a interesantes debates sobre datación y sexado o identificación. ¡Quizás no estaría tan mal verlos en un spin-off del libro!

Después de analizar con todo el detalle algunas de las fotografías del libro (y sin poder comparar mis conocimientos con el equipo que ha participado en el libro), de aquellas especies con las que tengo más experiencia, solo puedo expresar mis reservas con un bisbita arbóreo Anthus trivialis al pie de la página 151 (volumen I), el cuál no tengo claro que se trate de un adulto en septiembre con el patrón que muestra en la última fila de coberteras pequeñas y el color amarillento de las terciarias y otras coberteras del ala. Es solo una opinión delante de una foto pequeña, pero ciertamente es la única discrepancia que encuentro entre las especies que he podido mirar más a fondo.

Cabe decir también que me parece una lástima la ausencia de fotografías que ilustren mejor algunos plumajes, por ejemplo la variación de plumajes de machos de primer invierno de colirrojo tizón Phoenicurus ochruros, las pocas fotografías de algunas subespecies consideradas (como por ejemplo en el papamoscas gris Muscicapa striata tyrrhenica), o el poco detalle en algunos plumajes juveniles. En todo caso, la selección de fotografías es, en mi opinión, generalmente muy buena y muy representativa. Eso sí los apartados correspondientes a paseriformes americanos pueden contradecir mi última frase, con fotografías solo de ejemplares de primer invierno en algunos casos (que de acuerdo, son el plumaje más fácil de ver en el Paleártico occidental), pero aun así no entiendo por qué algunas especies incluyen fotos de adultos de América mientras otras se quedan solo ilustrando un plumaje. En general, la parte americana parece más floja, y con algunos errores aparentes como en el chingolo gorjiblanco Zonotrichia albicollis del que se comenta en la foto del pie de la página 490 (volumen II) un límite de muda en las coberteras grandes que parece más bien un falso límite de muda, ya que esas tres coberteras internas generalmente difieren en patrón (del mismo modo que en el chingolo coroniblanco Zonotrichia leucophrys, página 489, donde se explica el falso límite de muda en las coberteras grandes, aunque se refiere erróneamente a las externas y no a las internas). Volviendo a Z. albicollis se comenta lo mismo de las coberteras grandes mudadas en una foto en la página 491. En todo caso, el resto tiene un nivel muy alto, quizá el más alto posible a día de hoy, que además incluye informaciones nuevas, como los datos proporcionados por David Bigas con relación a la datación y sexado del cetia ruiseñor Cettia cetti por detalles de coloración y estructura.

A modo ya de conclusión final, el HWPB se había hecho un lugar en muchas de las estanterías de cualquier apasionado de las aves de muchos rincones de Europa y el Paleártico occidental, ya antes de salir publicado. Ahora demuestra que todos los años de trabajo y la gran cantidad y calidad de su contenido han dado como fruto un libro que va a marcar un gran salto de conocimiento. Sin embargo, en una ocasión un amigo me preguntaba si este sería el libro definitivo. Como decía, creo que es una obra indispensable y que supone un gran salto, pero después de pasar sus páginas lentamente, creo que no marca el final de una etapa de mejoras del conocimiento, sino un avance para seguir aún más allá. ¡Una profunda enhorabuena a Hadoram, Lars y todos sus asistentes y revisores!


Esta obra de Andrew C. Vallely y Dale Dyer es la primera guía que cubre íntegramente la región de Centroamérica, comprendiendo siete países: Guatemala, Belice, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Panamá. El libro trata 1.194 especies de aves en su sección principal, a través de textos concisos sobre su identificación y hábitos, mapas de distribución e ilustraciones. También incluye 67 especies adicionales, de las que únicamente hay algunas citas, en un anexo.

Existen tres libros que se hayan acercado a cubrir parte de esta región: A Guide to the Birds of Panama, with Costa Rica, Nicaragua and Honduras (Ridgely y Gwinne, 1989), A Guide to the Birds of Mexico and Northern Central America (Howell y Webb, 1995) y, más recientemente, Peterson Field Guide to Birds of Northern Central America (Fagan y Comar, 2016). Además, la mayoría de los países de esta región poseen alguna guía de aves específica de su territorio, algunas de gran calidad, como The Birds of Costa Rica de Richard Garrigues (2007) y The Birds of Panama de George R. Angehr (2010).

El hecho de que este libro cubra una región tan diversa como Centroamérica es, al mismo tiempo, una fortaleza y una debilidad. Por un lado, en ningún otro libro podemos encontrar a todas las especies que se distribuyan por todo lo ancho y largo de la región, siendo único en este aspecto. Por otro, rara vez alguien va a necesitar una única guía que reúna a todos estos países para un solo viaje. De hecho, el libro es bastante voluminoso para una guía de campo: tiene un peso de 1,4 kilos y mide 22,86 × 15,24 cm. Unas dimensiones y peso a tener en cuenta si queremos tener el libro metido en la mochila cuando subamos por una loma embarrada bajo un aguacero tropical.

Sin embargo, la mayoría de las guías de Centroamérica carecen por lo general de ilustraciones a la altura de la calidad que se espera hoy en día. En su mayor parte nos encontramos con posturas rígidas, poco naturales y en ocasiones francamente diferentes al ave que intentan representar. Esta es la mayor diferencia de Birds of Central America con respecto al resto de las guías de la región y también su mayor virtud, como veremos más adelante.

En cuanto a otras características físicas del libro, se puede destacar la calidad del papel y la cubierta flexible. Todo hace pensar en un libro resistente, de alta durabilidad.

Los autores del libro, Andrew C. Vallely y Dale Dyer, trabajan para el Departamento de Ornitología del American Museum of Natural History. Esto les ha facilitado el acceso prolongado a su enorme colección de especímenes y el contacto con muchas otras colecciones. Ambos han viajado y tienen amplia experiencia en Centroamérica. Dyer ha publicado numerosas ilustraciones en guías de aves neotropicales, como Aves de Perú y Guía de las Aves de Trinidad y Tobago.

El libro comienza con una introducción sobre la región tratada y una descripción detallada de cómo está organizada la obra, incluyendo los diferentes apartados en cada una de las especies tratadas. De particular interés es la sección que describe las diferentes zonas biogeográficas de Centroamérica.

La parte principal y la que compone el grueso del libro, como es de esperar en una guía de identificación de aves, consiste en la información relativa a cada especie. Esta viene reflejada del modo clásico: pequeño mapa de distribución a la izquierda del texto, descripción de su distribución, una concisa descripción para su identificación, hábitat, comportamiento y voz. Las láminas con ilustraciones correspondientes a cada especie se encuentran en la página de la derecha. En algunos casos, se añaden notas sobre la taxonomía, en caso de que haya habido cambios recientes, así como las variaciones geográficas. Estas vienen reflejadas también en las ilustraciones.

Los textos son precisos y escuetos, y en algunos casos, especialmente en lo que se refiere a los textos de identificación, demasiado. Se echa de menos una más amplia profusión de detalles, y más comparaciones con especies similares. En este aspecto, otras guías de la región contienen textos más detallados.

El orden de las especies sigue la lista de las aves de Norteamérica editada por la AOU hasta 2017, con algunas variaciones que facilitan la comparación de aves similares y que pueden presentar confusión. Podemos encontrar un índice de los grupos de aves en las solapas del libro, lo cual es de gran ayuda a la hora de encontrar rápidamente la especie que estemos buscando.

Lo primero que llama la atención al echar un vistazo a la sección de especies es la alta calidad de las ilustraciones. Estas son, en su mayoría, excelentes. Muestran a las aves en sus posturas típicas, y con un alto grado de fidelidad a la expresión del ave, así como un meticuloso detalle del plumaje y partes desnudas. Hay excepciones. Algunos grupos de aves no comparten la gran calidad de las ilustraciones de la mayoría del libro, como por ejemplo las rapaces, las limícolas y las lariformes. En otras ocasiones, se puede notar que el magnífico ilustrador, Dale Dyer, tal vez no ha podido ver a esa especie en vivo, mostrando unas aves algo rígidas y faltas de naturalidad. Sin embargo, son mayoría aquellas que sobresalen por su alta calidad. Esto es especialmente meritorio, teniendo en cuenta que todas las ilustraciones del libro han sido realizadas por un único artista, algo poco usual en guías de estas dimensiones.

Puede parecer que las láminas poseen un contraste reducido, haciendo que las ilustraciones se muestren excesivamente pálidas. Otros lectores han comentado este mismo punto, descartándose así que pueda ser un error de impresión del ejemplar revisado. Es posible que este sea un efecto buscado por los autores. Una vez pasado un tiempo contemplando las ilustraciones, la sensación de falta de contraste y palidez desaparece y ¡son entonces el resto de las guías las que parecen tener un contraste exagerado, con contornos excesivamente oscuros y colores demasiado saturados!

Por lo general, las ilustraciones son de un tamaño generoso, ocupando lo máximo posible las dimensiones de cada página. En el margen superior derecho de la cada lámina podemos encontrar el porcentaje de las ilustraciones con respecto al tamaño real del ave, de tal manera que todas las especies en la misma página están a la misma proporción. Generalmente, la distribución de las ilustraciones es clara y no da a lugar a confusiones, aunque en ocasiones sería deseable una separación más clara, como a la que estamos acostumbrados en guías como Aves de Europa y Norte de África de Svensson, Mullarney y Zetterström.

Las clases de edad, así como los diferentes sexos en aquellas especies que presentan dimorfismo sexual, vienen en su mayoría reflejados en las ilustraciones. Esto es un gran avance con respecto al resto de guías de la región. También, como se ha mencionado, se muestran frecuentemente ilustraciones de muchas de las subespecies y variantes geográficas. Este aspecto también es realmente notable ya que muchas de estas variaciones se muestran por primera vez en una guía de identificación, lo cual nos permite apreciar de un vistazo las diferencias sutiles (y a veces no tan sutiles) entre individuos de diferentes poblaciones.

Otro valor añadido es la presencia en la guía de algunos splits relativamente recientes. Es de gran ayuda ver como por ejemplo los chochines del genero Cantorchilus (C. modestus, C. zeledoni y C. elutus), antes englobados dentro de otro género como Thryothorus modestus, reciben cada uno su correspondiente ilustración y reflejando las diferencias entre ellos. Asimismo, muestra a través de los mapas cómo se distribuyen con escaso solapamiento por toda la región. Otro buen ejemplo corresponde a Momotus lessoni y Momotus subrufescens, hasta ahora englobadas dentro de la misma especie, y que ahora reciben tratamiento de especie, cada uno con su ilustración correspondiente, mostrando las pequeñas diferencias que nos permitirán distinguir a estas especies parapátricas. Estas y otras novedades taxonómicas (31) se recogen en las Notas Taxonómicas, en la parte final del libro.

Si se echa algo en falta en lo que respecta a la parte artística, es la presencia de algunas ilustraciones de aves en vuelo, como es en el caso de muchas de las palomas y los zorzales. Esto sucede incluso en algunas especies de rapaces, que son principalmente observadas en vuelo. Por otro lado, la mayoría de las rapaces carecen de una ilustración que muestre la parte superior del ave en vuelo. Otro aspecto que podría enriquecer más el libro es el uso de flechas, a modo del Sistema de Identificación Peterson (como en la guía de Aves de Europa mencionada), para señalar los rasgos de identificación más relevantes que separan especies similares, clases de edad o sexo.

Los mapas de distribución están totalmente actualizados con la información disponible y, teniendo en cuenta que los mapas en guías de identificación son siempre orientativos, mostrando una distribución amplia y generosa de cada especie, estos tienen un alto grado de detalle, mostrando observaciones aisladas de interés, así como pequeñas poblaciones. Hay, al menos, un error en los mapas, habiéndose intercalado los mapas de Aspatha gularis y Eumomota supercilliosa. Aparte de este error, no he encontrado ningún otro.

Después de la parte principal encontramos la sección correspondiente a aquellas especies que han sido citadas en pocas ocasiones en la región o sobre las cuales no se ha podido confirmar su presencia con certeza. Se trata de una lista de especies de dos páginas con una escueta descripción de los registros. A continuación tenemos las Notas Taxonómicas, sobre aquellas especies sobre las que se han efectuado cambios recientes. Le sigue un breve glosario de términos usados durante el texto y, por último, la extensa bibliografía (677 referencias) y el índice.

Como se hace mención al principio, una de las mayores virtudes de esta guía es también su mayor problema: cubrir una región tan amplia y rica en especies como Centroamérica repercute en las dimensiones y peso del volumen. Esto lo hace tal vez poco interesante como guía para llevar al campo, quedando relegado, en la mayoría de los casos, a libro de consulta una vez estemos de regreso en nuestro alojamiento. También hay que tener en cuenta que la mayoría de los viajes realizados por observadores aficionados o profesionales suele tener lugar en un único país, de tal manera que puede ser más interesante disponer de un libro más reducido que únicamente contenga las aves de dicho país.

Sin embargo, otros aspectos hacen que Birds of Central America sea indispensable para cualquiera que tenga un mínimo interés en las aves de la región. La taxonomía y mapas actualizados, la inclusión de ilustraciones de variantes geográficas, diferentes clases de edad y sexo, así como la enorme calidad de las láminas, hacen que esta guía se haya posicionado como la máxima referencia bibliográfica de las aves de Centroamérica.

José Luis Copete "Sección Bibliográfica," Ardeola 66(1), 157-168, (18 February 2019). https://doi.org/10.13157/arla.66.1.2019.br
Published: 18 February 2019
JOURNAL ARTICLE
12 PAGES


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