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1 December 2004 Crianza en Cautiverio de Perezoso de Dos Dedos (Choloepus didactylus)
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Introducción

Los Xenarthra son considerados como el orden más variado de mamíferos ya que agrupa animales de morfologías, comportamientos y hábitats completamente diferentes. Se conocen tres morfologías distintas que corresponden a los armadillos, hormigueros y perezosos distribuidos en 4 familias, 13 géneros y 29 especies (Tirira S., 1999). Los Xenarthra radiaron en Sudamérica durante el Terciario cuando este continente se encontraba aislado de los otros; esto dio lugar a la existencia de formas gigantes extintas, como gliptodontes y los perezosos gigantes (Delsuc et al., 2002). Muchos grupos de Xenarthra se desarrollaron satisfactoriamente en América Central y Norteamérica después de su migración durante el Plioceno, en la actualidad podemos encontrar una sola especie que llega hasta Norteamérica, el armadillo de nueve bandas (Dasypus novemcinctus).

Los perezosos de dos dedos están restringidos a América Central y Sudamérica y pertenecen a la familia Megalonychidae que incluye un solo género con dos especies, Choloepus didactylus y Choloepus hoffmanni (Nowak, 1997), ambas presentes en el Perú. El rasgo característico de esta familia es la presencia de dos fuertes garras en los miembros anteriores y tres en las posteriores. El pelaje es denso y largo, aproximadamente 100 mm en el dorso (Tirira S., 1999), con presencia de algas en las épocas húmedas. La fórmula dental es 5/4 en un lado, con un total de 18 dientes (Nowak, 1997). Mayormente se alimentan de hojas pero también incluyen frutos, brotes y algunos pequeños vertebrados en su dieta (Esbérard, 2001). Son de hábitos nocturnos y solitarios, uniéndose únicamente con su pareja durante la época de apareamiento (Tirira S., 1999). Estos animales poseen la mayor variación de temperatura que cualquier otro mamífero, en rangos que oscilan entre los 24°C a los 33°C (Nowak, 1997). Choloepus didactylus puede ser distinguido de C. hoffmanni por la coloración del pelaje, presentando el primero un color homogéneo en el dorso y pecho. En el Perú existe una gran cantidad de crías de perezosos que son entregados en custodia por el Instituto Natural de Recursos Naturales – INRENA a instituciones como zoocriaderos y zoológicos. La mayoría de estos individuos son extraídos de la selva amazónica para ser criados en la capital como mascotas. Sin embargo, el poco conocimiento de la especie y la falta de información provoca que la crianza en cautiverio sea poco exitosa provocando la muerte de las crías.

Materiales y Métodos

En este trabajo se monitoreó el crecimiento de dos crías hembras de perezoso de dos dedos (Choloepus didactylus) de dos y quatro meses de edad. Ambos animales llegaron al zoológico “Parque de las Leyendas” rescatados por el Instituto de Recursos Naturales – INRENA, procedentes del tráfico de animales silvestres. En el año 2001 el zoológico recibió a “Wendy,” con aproximadamente quatro meses de edad, originaria de Pucallpa y en el año 2002 se recibió a “Pelusa,” con aproximadamente dos meses de edad, originaria de Tingo María. “Wendy” llegó con un peso de 900 g y con 29.5 cm de longitud corporal, mientras que “Pelusa” ingresó con un peso de 766.5 g y con 22 cm de longitud corporal. Ambos animales fueron alojados en un área denominada “crianza” y mantenidos en una incubadora a 37°C con 98% de humedad; posteriormente fueron transferidos a una caja de material aislante térmico, dentro de un recinto con temperatura media de 30°C. Durante los primeros meses ambos animales fueron llevados a casa para su alimentación durante la noche y regresados al día siguiente en la mañana. Se colectaron datos de peso (después de que el animal miccionaba y defecaba), así como datos de frecuencia de micción y defecación, aceptación de la dieta ofrecida, comportamiento y complicaciones veterinarias más comunes. Los datos para “Pelusa” fueron registrados durante ocho meses mientras que los de “Wendy” se registraron en un período de 13 meses.

Resultados

Ganancia de peso

Las curvas de ganancia de peso para ambas crías describen una curva de tendencia exponencial, cuya fórmula es: y = 621.07 e 0.12x.

Frecuencia de micción y defecación

“Pelusa” defecó y orinó al quinto día después de su llegada al zoológico. Posteriormente la micción y defecación fue periódica. “Wendy” orinó el primer día que llegó y defecó al tercer día de su llegada. La frecuencia de micción y defecación fue de dos a tres días, siendo que las dos evacuaciones ocurrían al mismo tiempo y generalmente en la noche. Por ningún motivo las crías defecaban en el lugar que usaban como descanso (caja de material aislante térmico) y cuando “Wendy” fue trasladada a exhibición se observó que orinaba y defecaba en un solo lugar, para lo cual bajaba del árbol o percha donde se encontraba.

Dieta y aceptación de la dieta

Debido a que “Wendy” llegó primero al zoológico, fue necesario probar diversos alimentos y determinar el grado de aceptación a los mismos (Tabla 1). Algunos componentes de la dieta fueron seleccionados de otras dietas descritas para la especie, utilizadas en otros zoológicos (Meritt, 1973; McCrane, 1966; Avey-Arroyo, 2002), sin embargo se probaron nuevos componentes, sustituyendo a aquellos que no se encontraban con facilidad en nuestro país.

TABLA 1.

Aceptación de alimento por “Wendy.” Completa: el animal rápidamente lo consume sin ningún problema. Baja: el animal lo consume pero con dificultad. No aceptado: el animal no lo consume.

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Durante el primer mes se alimentó a “Wendy” cada tres horas con fórmula láctea (ver Tabla 2) y comida de manera intercalada; en esta dieta se utilizó el alimento de mayor aceptación (pera o durazno) como cebo para que la fibra fuera aceptada. Durante el segundo y tercer mes la fórmula láctea se cambió por una papilla y se disminuyó la frecuencia de alimentación hasta cuatro veces al día; en la comida se le adicionó mayor cantidad de fibra. Del cuarto al séptimo mes se le incorporó mayor cantidad de fibra a la papilla, la cual fue fácilmente aceptada. Finalmente, se llegó a una dieta rutinaria (Tabla 2), disminuyendo la frecuencia a tres veces al día, ya que el animal ya no era llevado a casa para alimentarlo de noche. Actualmente se le dá la misma dieta, dos veces al día.

TABLA 2.

Dietas recibidas por “Wendy.”

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Desde su arribo “Pelusa” fue alimentada con fórmula láctea y con algunas verduras y frutas rayadas, cada tres horas. A partir de los tres meses se le fue adicionando mayor cantidad de verduras y hojas enteras. Este individuo tuvo una fácil aceptación por la dieta rutinaria que recibía “Wendy,” por lo que no se tuvieron que probar muchas dietas en ella (Tabla 3). En ambos ejemplares se observó una predilección por un solo tipo de alimento; en el caso de “Wendy” fue por el durazno y para “Pelusa” fue la lechuga. Adicionalmente a la dieta ambos animales recibieron un suplemento de vitamina D (Raquiferol) y hierro (Ferrovite en gotas) cada 15 días.

TABLA 3.

Aceptación de alimento por “Pelusa.” Completa: el animal rápidamente lo consume sin ningún problema. Baja: el animal lo consume pero con dificultad. No aceptado: el animal no lo consume.

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Comportamiento

Ninguna de las crías mostró mucha actividad durante el día o la noche hasta que cumplieron cuatro meses y medio aproximadamente, pasando la mayor cantidad de tiempo durmiendo en una caja de material aislante térmico y con ambas extremidades cogidas de una almohada. Sólo se despertaban cuando tenían hambre, emitiendo un sonido de llamado. Durante este tiempo los animales fueron alimentados y acicalados por los padres sustitutos. Pasado este periodo, el comportamiento nocturno se incrementó, las crías comenzaron a buscar donde colgarse, para lo cual se les colocaron diversas ramas. Al principio no intentaron caminar por las ramas, sólo se sostenían con los miembros anteriores, pero después de unos días lograron caminar sin problemas. El consumo de alimento se incrementó durante la noche, consumiendo los mismos tipos de alimento y colgándose con los miembros inferiores en contra de la gravedad. Durante el día la actividad fue disminuyendo pasando una mayor cantidad de tiempo descansando en la caja. Algunas veces al percibir olores extraños se observó una conducta agresiva la cual se caracterizó porque los animales mostraban los dientes y dejaban libre un brazo para dar un zarpazo. Inferimos que estos animales reconocen a sus madres por el olor, teniendo en cuenta que la primera reacción de los animales ante la presencia de una persona era acercársele y olfatearla; si esta le resultaba extraña, ellos mostraban una conducta de agresión. Por otro lado, cuando la persona era identificada como la madre sustituta, el animal no mostraba ningún comportamiento agresivo, buscando en algunos casos treparse a ella.

En el transcurso de la crianza se pudo realizar un pequeño etograma de la especie la cual se describe en la Tabla 4.

TABLA 4.

Etograma de Choloepus didactylus.

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TABLA 4.

Continuado.

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Complicaciones veterinarias

Durante el tiempo de crianza se pudieron observar algunas complicaciones veterinarias en las crías como: timpanismo, diarrea, problemas en la piel, e hipo. El timpanismo era muy frecuente en un inicio, posiblemente por el alimento y la posición en la que comían; es por ello que se comenzó a adicionar un antiflatulento (Simflat) en la dieta lo cual ayudó mucho a resolver este problema. También presentó resequedad en la piel, por ello constantemente se les frotaba con vitaminas A, E y selenio en pasta (Mucovit), para mantener la piel húmeda. Tanto la diarrea como el hipo se presentaron ocasionalmente y una sola vez “Pelusa” tuvo un problema respiratorio, el cual fue tratado inmediatamente.

Discusión

Debido a que la especie es muy sensible a los cambios de temperatura (Nowak, 1997) y a que tienen un metabolismo tan lento, es difícil saber rápidamente y a ciencia cierta si el protocolo de crianza es el adecuado o no; es por eso que los datos colectados durante el proceso de crianza tienen que ser tomados durante un tiempo prolongado y por la misma persona, para visualizar resultados. Comparando los datos de peso obtenidos, con los obtenidos mediante la fórmula, se puede observar que los ocho primeros meses de edad los datos se encuentran 100 g por debajo del peso ideal, ocurre lo mismo si los comparamos con datos obtenidos del registro de la crianza de perezosos en Caribe Sloth Rescue and Rehabilitation Center en Costa Rica (Avey-Arroyo, 2002). Sin embargo esta disminución puede no ser significativa, ya que podría deberse a que los individuos se están adaptando a la dieta en cautiverio; por otro lado, se cree que los individuos de esta especie son más vulnerables durante los primeros ocho meses de edad debido a que su requerimiento proteico es mayor ya que se quedan con la madre hasta los ocho-nueve meses en vida silvestre (Veselovsky, 1966).

Se han probado diversas dietas y fórmulas para el mantenimiento de esta especie en cautiverio (Meritt, 1973; McCrane, 1966; Avey-Arroyo, 2002) es por ello que se optó por probar una serie de alimentos y determinar el grado de preferencia que el individuo tenía hacia ellos. El uso de alimentos cebo es adecuado porque permite incrementar nuevos insumos a la dieta y que estos sean aceptados por el individuo sin mayores problemas. El presente trabajo describe pocos patrones de conducta debido a la edad de los individuos y a la dificultad de seguir su comportamiento durante la noche, hora en la cual son más activos; sin embargo se describen los patrones más comúnmente observados en la especie. A pesar de ser animales bastante silenciosos se pudieron determinar tres patrones auditivos. No obstante, para el ramoneo no se pudo determinar su contexto, ya que lo realizaba en cualquier momento y sin ningún motivo aparentemente. Durante todo el tiempo de la crianza, los perezosos no presentaron enfermedades serias, las pocas molestias que presentaron fueron rápidamente superadas y no afectaron el desarrollo normal de las crías. Una de las afecciones más frecuentes fue el timpanismo, común en estas especies (Messias-Costa, 2001). Es necesario tener en cuenta que el tratamiento y manejo veterinario de estas especies es difícil y requiere mayores estudios.

Conclusiones

Podemos concluir que la crianza de estos dos perezosos fue exitosa y el desarrollo fue muy similar para ambos individuos. Para la crianza de cualquier animal se deben ser tomados en cuenta parámetros mínimos como crecimiento, ganancia de peso, alimentación recibida y comportamiento, para determinar el éxito de una crianza. En el caso particular de los perezosos, los datos deben ser tomados en un periodo prolongado para ver resultados. El éxito de la crianza en cautiverio nos permite dar una oportunidad de vida a los individuosy del mismo modo contribuimos al conocimiento de la biología de la especie.

FIGURA 1.

Ganancia de peso de duas crías de Choloepus didactylus.

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FIGURA 2.

Posiciones del perezoso de dos dedos. ACU = acurrucar; ATA = ataque; SUSPOS = suspender posterior; COLG = colgarse; y DEF = defecar.

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Referencias

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Lizette Bermúdez Larrazábal "Crianza en Cautiverio de Perezoso de Dos Dedos (Choloepus didactylus)," Edentata 2004(6), (1 December 2004). https://doi.org/10.1896/1413-4411.6.1.30
Published: 1 December 2004
JOURNAL ARTICLE
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